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La cadena que crea valor

Cuando el supply chain se transforma en Ventaja Competitiva
La cadena que crea valor
Photo by JJ Ying / Unsplash

El supply chain no es un área: es la traducción táctica operativa de la estrategia

En las empresas que lideran sus industrias, cada decisión de supply chain esta conectada a una decisión estratégica. Cuando esa conexión se rompe —cuando el área opera por su cuenta, optimizando cosas que la estrategia no le pidió optimizar— el resultado es un patron que encontramos en muchas empresas en Chile: inversiones y esfuerzos crecientes, que no muestran resultados y que por ende no desarrollan ninguna ventaja competitiva.

Durante décadas, la cadena de suministro fue tratada como una función de soporte. Un proceso técnico, cargado de siglas —MRP, DRP, OTIF, ABC, EOQ— alojado en el sótano operacional de las empresas y solo subía al directorio cuando algo fallaba: un quiebre de stock, un reclamo de un cliente grande, un accidente logístico, altos niveles de inventarios. El comité ejecutivo hablaba de marcas, de precios, de innovación. La cadena era un medio, no un fin.

Esa era terminó. Hoy, las empresas que lideran sus industrias —Amazon en retail, Procter & Gamble y Nestlé en consumo masivo, Apple en tecnología— son exactamente las mismas que aparecen año tras año en el top del Gartner Supply Chain Top 25 [1]. No es coincidencia: es causalidad. Su dominio comercial se construye sobre algo que la mayoría de sus competidores no tiene y, peor aún, no entiende cómo construir: un supply chain genuinamente integrado al servicio de una estrategia explícita.

El termino "Al servicio de" es la clave, que se logra cuando esa capacidad se construye alineada con la estrategia competitiva de la empresa —su opción deliberada por velocidad, por cercanía al consumidor, por escala global estandarizada o por disciplina de innovación— exigía esas capacidades específicas. La cadena no vino a proponer la estrategia; vino a apoyar su ejecución. Esa secuencia importa, y es exactamente la que en Chile se invierte o directamente se omite.

Mientras que en los comités ejecutivos, la pregunta sigue siendo qué ERP comprar, cuánto control debe concentrar el área, cuántos módulos parametrizar. La pregunta correcta —qué capacidades estratégicas necesita nuestra empresa y cómo la cadena de suministro las apoya— casi no se formula. Y cuando se formula, se resuelve mal. Este artículo propone un análisis desde otra perspectiva: primero, mostrando con datos el tamaño del problema local. Segundo, identificando practicas exitosas y reales de los cuatro casos más estudiados del mundo, mostrando como la estrategia definió de que manera se debia estructurar la cadena de suministro. Y tercero, entregando recomendaciones para fortalecer las capacidades de las cadenas de suministros actuales, donde los indicadores de tracking visibles reemplacen el discurso abstracto del cambio.

A continuación el artículo completo